ORACIONES A JESUS Archive

A JESÚS CRUCIFICADO

Miradme, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado ante vuestra Santísima presencia; os ruego con el mayor fervor y compasión de que soy capaz imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad. …

Oración a Cristo

Cristo, como una luz, iluminame y guíame Cristo como un escudo, protégeme y cúbreme ¡Cristo, abrígame! Cristo, mantente a mi lado, en ambos lados, derecho e izquierdo. Cristo, en este día, mantente dentro y fuera …

ORACIÓN PARA SANAR POR EL PODER DE LAS LLAGAS DE CRISTO

ORACIÓN PARA SANAR POR EL PODER DE LAS LLAGAS DE CRISTO Señor Jesús, Tu que eres bondad infinita, y que te me has revelado, tomando sobre ti  todas mis enfermedades y dolencias, por tus santas llagas  seré curado. Hoy, Señor, te presento  con toda mi fe, todas mis enfermedades  y te pido que me sanes completamente. Te pido tambien por los familiares, amigos, y personas que lo necesiten, haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para la gloria de tu nombre, para que tu reino  siga extendiéndose más y más  en los corazones, a través de los signos  y prodigios de tu amor. Adorado Jesús, …

ORACIÓN PARA HACER TRES PETICIONES

ORACIÓN PARA HACER TRES PETICIONES Hay, Señor, en tu adorable Pasión, una palabra que sin vibrar en mis oídos, llega a lo más profundo de mis entrañas, que me conmueve, admira y enternece  y habla como ninguna… No es la palabra de los discípulos que te niegan, ni la de los jueces que te escarnecen, ni la de los sayones que te insultan, ni la de la plebe que te blasfema, ni siquiera la de las piadosas mujeres  que te compadecen. Es la palabra que tu no has pronunciado, la de tu silencio, severo, grave, solemne, no interrumpido ni para quejarte, disculparte, justificarte, ni menos para recriminar, volver por tu honra  y la de los tuyos, vindicar tu vida,  hundir en los abismos de la nada  a tus acusadores… ¡Silencio largo, adorable,  misterios de la Pasión de Cristo! ¡Cuánto confundes mi afán de justificarme, disculparme, razonar,  volver por los fueros de mi orgullo, egoísmo y amor propio! ¿Cuándo, Señor, cuándo aprenderé tu silencio, y cuándo sabré que Tú, y sólo Tú  eres el que justificas y condenas  …